jueves, diciembre 15, 2005

I miss you child

Te extraño... y eso es muy raro, no suelo extrañar a nadie, y menos cuando físicamente no están presentes, pero lo que me ha provocado tu ausencia en mi es realmente difícil de describir. Y lo peor es que no estás presente.

Extraño tus sentido del humor, las anécdotas de tu vida... leer tus letras ha llegado a dejar una profunda huella en mi, nuestras conversaciones a altas horas de la noche, jugando ese extraño juego de preguntas y respuestas en donde nos retamos... y a la vez nos conocemos.

Extraños tus fotos en donde me relatas tus viajes, tus proezas, tu vida cotidiana que está muy distante a la mía. Pareces de otra dimensión y a veces me imagino siendo un medium cada noche que hablo contigo en esta especie de quija en donde ahorita te estoy escribieno.

Y la verdad no sé por qué te extraño, quizá me he acostumbrado a ti, quizá necesite de ti aunque no seamos más que amigos... extraño tus puntos suspensivos, tus risas frecuentes, la manera en que te hago reir y cuando me escribes que te sonrojas con lo que lees de mi.

Y realmente no han pasado ni una semana, y siento un gran lapsus de pérdida... quizá es tonto que haya escrito todo eso, porque realmente no puedo describir lo que me provocas cada vez que entramos en contacto...parece que las barreras del tiempo y del espacio se hacen pomada, que estamos en un café platicando de nuetras vidas, cual escritores que se comentan cómo va el proceso de nuestros libros.

En mi inestabilida emocional lo que más me inquieta es la posibilidad que tu no sientas lo mismo, no quiero perderte por mi sentimientos que creo que se estan desbordando, quiero controlarlos, pero cuando llegas a mi mente, todo mi control, si es que alguna vez lo tuve, se desvanece... al recordar tu nombre, al estar en contacto contigo, al escuchar la alarma que me anuncia tu llegada.

No conozco, tu voz, ni tu olor, ni el suelo donde caminas; sin embargo te extraño... y lo peor de todo es que ni siquiera estas aqui,la distancia me separa de ti, no sé por qué el destino me ha permitido conocerte, no estiendo lo que siento ni por que lo siento, lo único que se es que te he llegado necesitar, que sin estar presente ya fomas parte de mi vida, de mis sueños, de mis ilusiones.

No formo parte de tu mundo, al menos no te tu mundo real, ni tu del mío, cada quien tiene que vivir nuestra propia vida con sus propias circunstacias. Pero coincidimos gracias a la tecnología y al milagro termidinámico, ese mismo que hace que las circunstancias infinitesimales sucedan, volviéndose únicas, tal como el encuentro entre nosotros dos, de mundos tan distintos.

Se que tu vida la compartes al mundo, y es lo que me detiene, por que sólo quisiera tenerte para mí, pero sólo es un deseo porque te sabes libre y yo no tendría la voluntad ni el derecho para frenarte. Leo tu vida desde mis aposentos y me siento feliz por tu felicidad... y no dudes que seré tu paño de lágrimas... llámame si necesitas de un amigo ajeno a tu entorno, que en cada sombra que te cobije, ahi estaré yo, sólo para ti.

I miss you child... creo que es el único sentimiento que puedo describir al momento.