domingo, diciembre 11, 2005

Te deseo

En cuanto te miré mi corazón no supo que decir,
Mis ojos no daban crédito, la mismísima Venus apareció en la entrada de un restaurante...
Y mis pupilas se deleitaban con tu tímida sonrisa, tu cara angelical,
Tus ojos que muestran una transparencia inaudita...y cuerpo de ensueño...
Como para levantar mis más íntimos pensamientos

Que rápido me has transmitido tu aroma de mujer,
Tu feminidad a flor de piel, una piel tan tersa, tan blanca como la avena,
Tan dulce como los olores veraniegos que muestran las flores con las lluvias que trae el estío.

Una belleza que no pienso, no puedo y no quiero dejar ir. Toda tú eres la personificación de una pasión que ambos llevamos escondida y que el tiempo, como bien dices, se encargará de unir. Me has dejado anonadado, y quería realmente sentir alguna caricia tuya en medio del viento fresco que soplaba con las luces de la ciudad como testigos.


Otro día será...por lo pronto soñaré con tus besos y tus caricias...el ideal del alma bohemia que tengo está por lo pronto recuperado...y tu belleza, tu cuerpo, tu carita tímida, tu sonrisa que aparece de vez en cuando, han trastocado mi corazón y espero iniciar contigo una aventura sensual