lunes, enero 23, 2006

HOY QUISE AL AMOR...

Es raro, en los últimos días he estado pensando que solo estoy feliz, hasta el día de hoy, olvidé por qué odiaba estar solo: Una amiga no pudo ocultar su nostalgia por no estar con las personas a quien más ama, las extrañó al caminar por donde estábamos, no pude evitar que me tocaran sus ojos, que por un momento se vieron con ganas de llorar y que ante los demás disimuló su necesidad.

No pude evitar recordar a los míos, a los que tampoco estuvieron conmigo, también recordé cuando ví a una pareja de enamorados a mis novias pasadas, recordé cuánto las quise y por fín recordé lo que se sentía estar solo en medio de una multitud.

Entonces la armadura que tenía se cayó al darme cuenta de que la tenía puesta. En ese momento, las palabras que me protegían cayeron hasta el infierno, hoy fui una presa más de esa común depresión que aqueja a los, como diría Xavier Velazco, "corazones desempleados".

En el camino a casa, me invadió de lleno la nostalgia y anhelé por un momento tener una pareja, alguien a quién llamar para oir sus palabras de consuelo... alguien a quien amar por primera vez en mi vida.

Y cuando me refiero a la palabra "amor" (que he escuchado mucho en los últimos días) no hablo del que siente un padre por sus vástagos, o el amor a una profesión, o el amor del 14 de febrero... NO.

Hoy quise a un amor que me erice la piel cada vez que la vea, que me ahogue en sus ojos, que su seguridad me impresione, que no tenga miedo a descubrir nuevos mundos, alguien cuya sensasión de "no puedo vivir sin tí" sea tan fuerte como la mía, que sea capaz de mover mis adentros, de saciar mi sed, que sepa que la libertad implica responsabilidad y que toda relación se basa en la confianza, alguien con quien caminar "los dos cogidos de la mano por las calles", alguien con quien cantar a todas horas, que se broncee con la luz de la luna, que a pesar de cualquier distancia o diferencia que pueda haber no sea un impedimento, alguien a quien ame con todas las fuerzas de mi ser y alguien que me ame con todas las fuerzas de su ser... alguien, alguien, por un instante quise al amor.

Al final, inexoráblemente, vi al suelo, tomé mi armadura, me la acomodé y cayeron de mí aquellas lágrimas que nunca derramó mi amiga, incluyendo unas mías, por aquel lapsus de nostalgia que tuve el día de hoy, por lo que mi frase que finalizó el drama fue:

"Solito estoy muy feliz" :')