viernes, marzo 03, 2006

CADÁVER

Falta poco menos de media hora para la media noche y me siento como alguien sin vida, con las energias desvanecidas, con un leve ardor en los ojos y sin ánimos de nada más de poner unas cuantas palabras antes de que termine el día.

¿Cómo se sentirán los cadáveres? Si, ya se que en esas circunstancias, sentir es poco menos que probable, pero si fuera un cadaver viviente creo que en este momento mi cuerpo pondría un buen ejemplo. Estoy harto y desconozco los motivos que me orillen a estar así, me gustaría estar inmóvil solo por unos instantes, sin dolores, sin recordatorios, sólo un momento de la nada.

Se que mañana me sentiré un poco mejor pero ahorita estoy muerto, de ultratumba envío estas señales, ahorita soy el cadaver del que soy, muero hoy y renazco mañana. Mi cama será mis tres metros de tierra, las sábanas serán tierra y los ácaros del colchón simularán ser gusanos que se alimentarán de mi, como yo disfruto de unas enchiladas verdes.

Hoy soy un muerto así como mis pensamientos, hoy soy oscuridad entre una serie navideña, no hay música que me levante, no hay amor que me incendie esta noche. Hoy muero, me libero de la vida para tomarla al día siguiente, me liberon también de mi mismo... libertad, nada, vacío, posibilidades... momento.

Si los cadáveres sintieran harían como yo: abrazarían al infinito, disfrutarían de las depresiones y morirían como si estuviesen viviendo. Mañana viviré y recordaré que estuve muerto y abrazaré a la vida como si lo hiciera con el infinito, como si fuera parte del todo y así, ser todo, todo y nada también.

Faltan 10 minutos para la media noche y las letras me dan de nuevo fuerzas, pero ya es demasiado tarde, porque mi hora de muerte momentánea se acerca. La noche me dara su seño y me rendiré a Morfeo como si me rindiese a Caronte, mis letras serán mi moneda y pasaré por el río de aguas de manantial hacia el destino final del día.

Lo único malo es que mañana no recordaré nada.