miércoles, mayo 17, 2006

PARA ANAIRDA II

¿De qué me sirve estar enamorado de ti, si tú no me amas?

Lo siento, yo ya no quiero llenar tu ego, me cansé de hacer esto, estaré expuesto mas no soy tonto y se cuándo debo parar, no me sirve nada sentir algo por ti si del otro lado no hay ni una pequeña parte de lo mismo.

¿De qué sirve que tengas todas las llaves si no quieres abrir las puertas?

Aparte cambié las chapas… todas, creo que no vale la pena dejar puestas abiertas a alguien que no quiere entrar en ellas. No sé por que sigues con esto, estás con alguien que sabes que te ama pero no estás dispuesta a compartir la compañía de ese alguien, yo no entiendo para que tanto desperdicio.

¿De qué sirve que te extrañe, si cuando estás aquí, parece que estuvieras tan lejos como siempre?

Lejana… así eres, por vocación, por convicción. Te extrañaría un planeta entero pero creo que eso, me lo pidas o no (ya que te encanta darme ese tipo de explicaciones de que “yo no te lo pedí”), no sirve de nada contigo, sólo hacerte sentir bien… y creo que eso no es pensar en mi, lo que creo que aquí hace falta.

¿De qué sirve de que seas mi debilidad si esa es tu fortaleza?

No entra en mi entendimiento, que me llames que quieras estar conmigo, sabiendo lo que siento, esas circunstancias son una bomba de tiempo ¿sabías? Esas cosas es mejor dejarlas por la paz, no te puedes aprovechar de un pobre corazón como el mío, no uno que te entregaría hasta lo que no tiene.

Y no, las palabras ahora no sobran, es mejor que te olvides de lo que escribí antes, ya que lo vomitaría de volverlo a escribir y renunciaría a escribir de volver a tener ganas de hacerlo.

De mí ya no tendrás más poesía (ni aunque me la hubieras pedido).